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Modo de análisis para la toma de decisiones desde el Miraísmo por la Renovación Absoluta


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El Miraísmo propone que sea el ejercicio de la Política el que equilibre todos los campos (economía, el ambiente, lo político y lo social) como condición para el desarrollo. Ello supone que toda iniciativa política desde las instituciones formales y acciones estratégicas en los demás campos tengan como objetivo garantizar condiciones dignas y equitativas de vida para toda la población, de acuerdo con los espacios y tiempo en que se encuentren.

En este sentido, la política debe tratar de influir en los comportamientos basados en prácticas, costumbres, creencias o reglas de la población (instituciones no formales) que van en contra de la dignidad de otros. Esto con el fin de que puedan en el mediano y largo plazo ser modificadas para el bienestar de todos, en cumplimiento de las instituciones formales con base en comportamientos políticamente virtuosos.

En el centro del modo de análisis para el desarrollo pueden verse los tres motores: piñón social, piñón comunitario y piñón político, y las finalidades del desarrollo humano, que son la calidad de vida y la dignidad humana.

El Modo está ubicado en un plano cuyo eje horizontal es el tiempo y cuyo eje vertical son los escenarios donde se puede aplicar la Política desde el Miraísmo. A medida que avanza el tiempo, el proceso de desarrollo humano debe progresar y el Modo debe insertarse en cada uno de los espacios sociales, políticos y comunitarios que existen en todos los niveles. Si el Modo se aplica bien, en el futuro habrá más desarrollo y más presencia de Miraístas en los ámbitos y escenarios de decisión pública.

Relación entre el modo de análisis para el desarrollo y la seguridad económica

Lo económico es una de las dimensiones que se deben tener en cuenta para gozar de una vida íntegra y digna, pero no puede desarrollarse de forma aislada y autónoma porque podría poner en riesgo lo social y/o lo ambiental.

Lo social. Es posible que una medida económica orientada a dar seguridad a algunos miembros de la comunidad pueda lesionar las relaciones sociales, por ejemplo, no penalizar la explotación laboral infantil. Económicamente puede ser favorable porque incrementan los ingresos de la familia pero al impedirle a un niño acceder a la educación, no podrá alcanzar su pleno nivel de realización personal ni de productividad económica. Es necesario lograr un balance entre lo social y lo económico.

Lo ambiental. De otro lado, ha sido muy frecuente que los países acudan a la depredación de los recursos naturales y a prácticas industriales altamente contaminantes con tal de lograr un provecho económico. Es el caso de las curtiembres que utilizan aguas frescas del río Bogotá (Colombia) muy cerca de su nacimiento para procesar las pieles, generando muy altos niveles de contaminación. Se ha obtenido un provecho económico para unas personas dedicadas a esa y otras actividades pero se ha lesionado gravemente el ambiente, al punto que Bogotá ha invertido más de dos billones de pesos en la recuperación del río y no ha logrado los resultados esperados. No es razonable que por el lucro de ciertos grupos se contamine esta importante fuente de agua para el país, así pueda estar en juego la seguridad económica de algunos.

Instituciones no formales. Por los antecedentes recientes del narcotráfico, la sociedad ha adoptado unas reglas de juego o una cultura del enriquecimiento rápido y fácil. Es aceptado socialmente que de la noche a la mañana personas que no han tenido una trayectoria académica, laboral, comercial o industrial conocida aparezcan con fortunas importantes. No se deben tolerar y menos aún incentivar esas prácticas sospechosas, inmorales e ilegales.

Sistema de valores. Cuando se trata de seguridad económica pueden estar en riesgo los valores de una sociedad, al punto que ésta llega a regirse por anti-valores como la deshonestidad, la corrupción, la violencia, la ambición, la codicia, la avaricia, el egoísmo, etc.

Instituciones formales. Cuando lo social, lo económico y lo ambiental no están en equilibrio se requiere que desde la Política se creen reglas de juego que sean exigibles, obligatorias, que moldeen los comportamientos de los ciudadanos para que obren con rectitud. Es mediante la constitución, las leyes y los actos administrativos que una nación determina lo que es aceptable y deseable en ella.

Armonía de poderes. En el proceso de deliberación es necesario utilizar un modo de análisis para la toma de decisiones. Para ello el Miraísmo propone la articulación, el trabajo en equipo, la armonía entre el poder político-comunitario y los representantes políticos. No es concebible que la voluntad del pueblo no sea tenida en cuenta en las corporaciones públicas y en los espacios de toma de decisiones en asuntos tan trascendentales como la seguridad económica y sus implicaciones.

El Territorio. Las necesidades, las expectativas y los problemas afectan a las personas de manera diferente según el lugar donde se encuentren. La seguridad económica requiere un punto de equilibro específico de acuerdo con el territorio de que se trate. La espacialidad marca particularidades que deben ser atendidas de forma diferente según cada una de las realidades.

El tiempo. Es evidente que la vida es cambiante, es dinámica, no permanece estática en el tiempo, varía; de allí que las medidas en materia de seguridad económica deben ajustarse permanentemente. Las decisiones no pueden ser estáticas, deben ajustarse a la realidad cambiante.

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El Miraísmo®, propone un nuevo escenario, la construcción de una realidad diferente a partir del cambio en el individuo propuesto por la Renovación Absoluta®. Desde la Asociación Miraísmo® Internacional, pretendemos contribuir a la construcción de una nueva cultura social, trascendente y transgeneracional basada en los valores y principios del Miraísmo® que operen como una norma moral ampliada.